| Concordato entre Iglesia Católica y Estado es un obstáculo para la democracia |
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| Escrito por Mgr. Victor Arroyo Cuyubamba | |
| martes, 26 de mayo de 2009 | |
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“La democracia no puede pasar por alto las condiciones de igualdad entre los credos. No es cuestión de alegar la deuda o el Concordato. En una perspectiva de construir ciudadanía, el Concordato es un obstáculo”, afirmó en entrevista con La Ventana Indiscreta. De esta manera, respondió a los argumentos del ex congresista Fernán Altuve, quien dijo que la igualdad total entre las distintas iglesias no era viable, debido a la deuda que el Estado debe respetar con la Iglesia Católica. Una deuda de incalculables proporciones que se ha acumulado desde los inicios de la República y que según el representante de las iglesias evangélicas, “no existe”. “Sabemos que cuando la Iglesia Católica llega a al Perú, lo hace junto al equipo conquistador y no trae dinero. Por el contrario, su riqueza y sus propiedades las va acumulando en estas tierras, a través de un proceso evangelizador impuesto”, señaló. No obstante, Arroyo aseguró que la “cuestión de fondo no es esta deuda”, sino que al amparo de ella se efectúan privilegios discriminatorios que no respetan lo estipulado en la Constitución desde 1979, esto es, que el Estado y la Iglesia son entes separados. “Desde el 80, se establece un acuerdo entre la Santa Sede y el Perú, el Concordato, en mérito al cual se desarrolla una serie de privilegios para ella, no en figura de sueldos pero sí en exoneraciones tributarias, pagos y subvenciones” especificó. Arguyó que, en la práctica, esta separación no existe y que se continúan practicando actos que discriminan a las demás confesiones, como la enseñanza del curso de religión católica en los colegios estatales o las exigencias que ponen algunas municipalidades al funcionamiento de los templos evangélicos. “El curso de religión no es obligatorio. Pero a aquellos alumnos que optan no tomarlo, al finalizar sus estudios secundarios y teniendo la posibilidad de ocupar el primer o segundo puesto de su promoción, se les descuenta puntos por no haber llevado un curso de la currícula. Entonces, terminan siendo discriminados” remarcó. El pastor destacó que en términos proporcionales ya no exista un “monopolio” de la Iglesia Católica en cuanto al número de fieles. Afirmó que entre las 40 o 50 iglesias evangélicas existentes, deben reunir aproximadamente al 14% de la población. “Desde nuestro punto de vista, se trata de construir ciudadanía, lo que nos coloca frente al concepto de ciudadanos iguales. No es un tema de confrontación, sino de cómo a partir del diálogo podemos ir construyendo un régimen que reconozca, en igualdad de condiciones, a todas las expresiones religiosas”, subrayó En ese sentido, se mostró de acuerdo con que en la Constitución se deje sentado que el Perú sea un expresamente país laico y que el Concordato con la Iglesia Católica deba revisarse. Esto último, a pesar que se trata de un tratado internacional que necesita de la voluntad de ambas partes para ser revisado. “Es por supuesto un proceso largo en el cual todos debemos empeñarnos, porque la libertad religiosa y la igualdad de los peruanos es un deber de todos. De otro modo, la separación entre iglesia y Estado es meramente formal”.
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